El Gobierno de Trump ha revelado un ambicioso plan de acción para la inteligencia artificial (IA), con el objetivo de posicionar a Estados Unidos como líder mundial en esta tecnología emergente. Este paquete de iniciativas y recomendaciones políticas busca que la IA tenga un impacto tan significativo como Internet.
La Casa Blanca pretende alcanzar este objetivo mediante la reducción de regulaciones sobre la IA, favoreciendo a Silicon Valley, aunque con una excepción notable para eliminar el «sesgo» político en la IA. El plan se centra en tres pilares fundamentales: acelerar la innovación, desarrollar infraestructura de IA en Estados Unidos y establecer el hardware y software estadounidense como la plataforma «estándar» para las innovaciones de IA a nivel global.
Además, se recomienda que los modelos lingüísticos adquiridos por el gobierno federal sean «objetivos y libres de sesgos ideológicos de arriba hacia abajo», según un documento de 28 páginas publicado por la Casa Blanca. Este esfuerzo es parte de una estrategia más amplia para expandir la infraestructura y las inversiones en IA en el país, subrayando la prioridad de mantenerse por delante de China en este ámbito.
David Sacks, responsable de IA de la Casa Blanca, enfatizó la importancia de esta competencia global en una conferencia telefónica con periodistas. «Queremos que Estados Unidos gane esta carrera», afirmó, destacando que la IA es una tecnología revolucionaria con implicaciones significativas para la economía y la seguridad nacional.
Las rimas de la IA:
En la carrera de la IA, Estados Unidos quiere liderar,
con innovación y sin sesgos, su poder consolidar.
Con visión y estrategia, el futuro va a forjar.
